Veracruz, 25 de marzo de 2026.- Organizaciones ambientalistas y autoridades de los tres niveles de gobierno mantienen posturas divergentes respecto al derrame de hidrocarburos que desde el 1 de marzo afecta la costa del Golfo de México, el cual ha impactado ya más de 630 kilómetros de litoral sin que se haya esclarecido oficialmente la fuente del vertido ni se hayan señalado responsables.
Greenpeace México denunció que la mancha de crudo continúa expandiéndose, generando impactos severos en los ecosistemas y las comunidades de las diversas zonas afectadas. Por su parte, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, junto con otras organizaciones no gubernamentales, señaló que las autoridades siguen sin aclarar el origen del derrame, lo que impide asegurar que el vertido se haya detenido o proceder con la identificación y sanción de los responsables.
En cuanto a las labores de remediación, existen discrepancias en las cifras reportadas por las instancias federales. La Secretaría de Marina informó que se han recolectado más de 30 toneladas de hidrocarburo en las diversas playas afectadas. En contraste, el gobierno federal indicó que continúan los trabajos de limpieza tras concluir la fase de contención, detallando que se han retirado 91 toneladas de residuos impregnados con el material.
La incertidumbre sobre el origen del incidente ha generado versiones contradictorias incluso dentro del gobierno estatal. Rocío Nahle, gobernadora de Veracruz, inicialmente atribuyó el arribo del hidrocarburo a un derrame proveniente de un barco petrolero en aguas de Tabasco; posteriormente, la mandataria se alineó con la versión del gobierno federal, la cual señala que el producto llegó desde Tabasco producto de un derrame de una empresa privada, aunque sin especificar el nombre de la compañía ni los detalles operativos del suceso.
El derrame, detectado inicialmente en Pajapan, Veracruz, se ha extendido a múltiples localidades costeras de Veracruz y Tabasco. Ante la crisis, se están llevando a cabo reuniones del Comité de Coordinación Local del Plan Nacional de Contingencias para Derrames de Hidrocarburos, mientras persiste la demanda social y ambiental por una investigación transparente que determine la causa raíz y las responsabilidades legales correspondientes.