Por Redacción
Ciudad De México, 23 de marzo de 2026.- La discusión de la reforma electoral conocida como ‘Plan B’, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, fue suspendida este día a las 18:00 horas en el Senado de la República debido a discrepancias técnicas y políticas sobre el límite máximo de regidores propuesto. La reunión de las Comisiones Unidas de Estudios Legislativos y Puntos Constitucionales se interrumpió ante la imposibilidad de conciliar la propuesta federal de establecer un tope de 15 ediles con los marcos legales de estados como Veracruz y Tabasco, que actualmente operan con umbrales de entre 3 y 5 representantes.
La iniciativa busca modificar cuatro artículos constitucionales para implementar medidas de austeridad, incluyendo la reducción de presupuestos a los congresos locales y al Senado, así como el ajuste del momento para realizar la revocación de mandato al tercer año de gobierno. Sin embargo, el punto central que detonó la suspensión fue la aplicación del principio de austeridad en los ayuntamientos. Ignacio Mier, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, señaló que imponer un límite general de 15 regidores podría resultar contraproducente, pues obligaría a algunos estados a aumentar su número de ediles respecto a sus cifras actuales, violando el espíritu de reducción de gasto que promueve la reforma.
La controversia se agravó con las declaraciones de Miguel Ángel Riquelme Solís, senador por el PRI, quien acusó que el fin real de la modificación electoral es favorecer al partido en el poder de cara a las elecciones de 2027 y concentrar autoridad. Esta postura contrasta directamente con la afirmación de la presidenta Sheinbaum, quien ha sostenido que la reforma no tiene intenciones de hacer campaña para Morena y que cualquier uso partidista está prohibido en el texto legal. La oposición mantiene su tesis de que el paquete legislativo debilita al Instituto Nacional Electoral (INE) y altera el equilibrio de poderes.
Guadalupe Taddei, junto con los secretarios técnicos de las comisiones involucradas, trabajan ahora en la redacción final de los transitorios que deberán resolver la contradicción entre el techo federal de 15 regidores y las particularidades de las legislaciones estatales. Hasta el momento, no se ha anunciado una nueva fecha y hora para reanudar los trabajos de las Comisiones Unidas, mientras los legisladores realizan revisiones técnicas para evitar que la austeridad se traduzca en un incremento de nóminas locales.
El estancamiento en el Senado refleja la complejidad de aprobar cambios estructurales en un entorno polarizado, donde la interpretación de los datos duros sobre la estructura municipal varía según la conveniencia política de cada bloque. Mientras la mayoría oficialista insiste en la necesidad de homologar criterios para ahorrar recursos, los partidos de oposición exigen garantías de que la reforma no será un instrumento para la reelección indirecta o la hegemonía del ejecutivo federal.