Malibú, 02 de abril de 2026.- Puka Nacua, receptor de Los Angeles Rams, ingresó voluntariamente a una clínica de rehabilitación de lujo en la ciudad de Malibú por problemas con el consumo de alcohol. El internamiento del deportista fue confirmado por su abogado, Levi McCathern, a The California Post.
La decisión de Nacua de ingresar a un centro de rehabilitación holística se produce después de haber sido acusado de morder a una mujer y realizar comentarios antisemitas. La demanda presentada en su contra incluyó cargos por violencia de género, agresión física y negligencia. Las acusaciones fueron formuladas por la víctima, quien solicitó una orden de restricción temporal contra el jugador por la presunta agresión ocurrida el 31 de diciembre de 2025; dicha orden ya fue eliminada.
Según los reportes, la mujer agredida señala que Nacua la mordió en el hombro tras haber mordido previamente a otra persona en la mano, acción que le provocó una herida visible en la piel. Medios en Estados Unidos captaron al jugador de los Rams deambulando por las calles presuntamente bajo los efectos del alcohol.
Ante estas versiones, el abogado del receptor negó que su cliente haya mordido a la mujer y calificó la mordedura como “un alboroto”. McCathern declaró que Nacua “está de muy buen humor. Creo que lo está haciendo absolutamente fabuloso. Estoy muy emocionado de ver cómo será el año que viene. Por muy bueno que sea, creo que será aún mejor en el futuro”.
Sobre la duración del tratamiento, el representante legal señaló: “Estuvo allí un período sustancial de tiempo antes de que alguna de estas acusaciones rompiera con Madison (…) está programado para estar allí por un tiempo más”. El abogado indicó que la decisión del jugador de internarse está basada en el objetivo de mejorar su comportamiento y otros aspectos de su vida.
Puka Nacua se encuentra en el último año de su contrato con Los Angeles Rams, por lo que busca una extensión. Durante la temporada pasada de la NFL, el jugador fue fundamental para que los Rams llegaran a la final de la conferencia Nacional frente a Seattle; disputó 16 juegos de la temporada regular y los tres partidos de la fase final, aportando un total de 13 touchdowns. En esa campaña registró mil 715 yardas y 10 touchdowns.