Ciudad de Mexico, 06 de abril de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendió el ultimátum para que Irán reabra el estrecho de Ormuz hasta el martes a las 20:00 horas, tiempo de Washington, D.C. (00:00 GMT del 7 de abril). La amenaza se acompañó de una advertencia explícita de atacar infraestructura crítica iraní si no se cumple la condición.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump declaró: “El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡¡¡No habrá nada igual!!! Abrid el puto estrecho, malditos locos, o viviréis en el infierno”. El mandatario también cuestionó: “¿Recuerdan cuando le di a Irán diez días para reabrir el estrecho de Ormuz? El tiempo corre -48 horas antes de que se desate el infierno contra ellos. ¡Gloria a Dios!”.
Ante estas declaraciones, la misión de Irán ante la ONU pidió al organismo que actúe “ahora”. En un comunicado, la representación iraní señaló: “Una vez más, el presidente de Estados Unidos amenaza abiertamente con destruir infraestructuras esenciales para la supervivencia de la población civil en Irán”. Teherán calificó las amenazas como una “incitación directa y pública a aterrorizar a la población civil” y “una prueba clara de la intención de cometer crímenes de guerra”.
Irán sostuvo que “la comunidad internacional y todos los Estados tienen la obligación legal de impedir estos atroces actos de crímenes de guerra. Deben actuar ahora. Mañana será demasiado tarde”. Asimismo, el país persa advirtió: “Si la conciencia de las Naciones Unidas estuviera viva, no permanecería en silencio ante la amenaza abierta y descarada del belicista presidente de Estados Unidos de atacar infraestructuras civiles. Trump pretende arrastrar a la región a una guerra sin fin”.
Como respuesta a la escalada, Irán anunció un frente de resistencia para atacar el estrecho de Bab al-Mandab, otra ruta clave del comercio mundial en Medio Oriente. El portavoz presidencial iraní, Seyyed Mohammad Mehdi Tabatabaei, estableció que una condición para la apertura del estrecho de Ormuz es que los ingresos por tránsito se destinen parcialmente a compensar a Irán por los daños de la guerra.
Los mercados reaccionaron de inmediato a las amenazas de represalias de “extrema dureza”. Los precios del petróleo superaron los 100 dólares por barril; el crudo Brent escaló por encima de los 106 dólares y el West Texas Intermediate superó los 104 dólares.
En el contexto militar, Estados Unidos redobló esfuerzos para rescatar a un aviador desaparecido un día después de ser derribado por Irán. Mientras que el viernes las fuerzas estadounidenses consiguieron rescatar al piloto de un avión caza derribado sobre territorio iraní, horas más tarde cayó un segundo avión, un A-10 Warthog, y también fueron alcanzados dos helicópteros Blackhawk que participaban en la misión. Medios iraníes difundieron fotos de un presunto F-15E estadounidense derribado, y la agencia Fars News atribuyó el hecho a “un nuevo sistema de defensa aérea” de la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Por otro lado, el expresidente ruso Dmitri Medvédev comentó sobre la retórica de Trump respecto a la OTAN, señalando: “Por supuesto que ni Trump ni EE.UU. abandonarán la OTAN. No hay motivo y el Congreso no le dejará. La retórica de Trump es puro teatro”.