Por Redacción
Nueva York, 20 de julio de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, arribó la noche del sábado a Nueva Jersey a bordo de una aeronave de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), luego de que su vuelo comercial de Delta Air Lines fuera cancelado debido a las condiciones meteorológicas que afectaban a la ciudad estadounidense, incluyendo alertas por inundaciones y mala calidad del aire por incendios forestales.
El viaje se concretó tras recibir una invitación directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien el viernes 17 de julio le dijo: “Claudia vas a venir”. La mandataria notificó a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión sobre su salida del país por dos días, interrumpiendo una gira que incluía la entrega de viviendas en Cancún y supervisión del Tren Maya en Quintana Roo.
Este domingo 19 de julio, Sheinbaum asistió a la final del Mundial 2026 entre España y Argentina en el Estadio MetLife, donde España derrotó 1-0 a Argentina. En la ceremonia de premiación, compartió el palco de honor con Donald Trump, la primera dama Melania Trump, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Durante el evento, la presidenta mexicana entregó el Balón de Oro al mejor jugador del torneo, el español Rodri Hernández, y participó junto a Carney en la entrega de medallas a los jugadores y al cuerpo arbitral liderado por Slavko Vinčić.
Respecto al comportamiento de los deportistas durante la premiación, Sheinbaum señaló que “en ningún momento hubo una falta de respeto”, explicando que los argentinos “tenían este sentido de tristeza de no haber sido campeones, es lo más natural del mundo”, mientras que los españoles vivían un escenario de entusiasmo. Sobre la derrota argentina, comentó que fue “un muy buen segundo lugar, también hay que decirlo”.
En diálogo con medios, la presidenta informó que aprovechó la clausura para conversar de manera informal con funcionarios del gobierno de Trump, incluyendo al secretario de Comercio Howard Lutnick y al embajador Jamieson Greer, así como con el propio mandatario y con Mark Carney, abordando temas comerciales, migratorios y el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). “Pudimos conversar algo, pero también pues no se trata de tener una reunión en medio del partido de fútbol sobre aranceles u otros temas”, detalló, añadiendo que Trump respondió afirmativamente a su propuesta de agendar una futura reunión telefónica o presencial.
Sheinbaum defendió su decisión de asistir argumentando que era importante, “en términos diplomáticos, que estemos los tres países que fuimos sedes de esta Copa del Mundo”. “México debe buscar siempre una buena relación con el presidente de los Estados Unidos y su gobierno”, afirmó, subrayando que aunque pueden existir desacuerdos, “no tenemos por qué hacer esto un asunto personal”. Reprochó a quienes la criticaron por ir, indicando que si hubiera decidido no asistir, también habría recibido críticas: “consideré que a una invitación personal hay que asistir, independientemente de cosas en las que no estamos de acuerdo”.
Tras el partido, la mandataria felicitó a España por “conquistar merecidamente” el campeonato y a México por ser la “mejor sede” del torneo, destacando que los tres países anfitriones “demostramos que, cuando trabajamos unidos, somos capaces de hacer realidad grandes proyectos”. Por su parte, desde el Zócalo de la Ciudad de México, la jefa de gobierno capitalina, Clara Brugada Molina, encabezó un reconocimiento a más de 40 mil servidores públicos que participaron en la organización del evento, agradeciendo su labor en seguridad y limpieza: “Gracias a ustedes, la Ciudad de México fue la mejor sede del Mundial”.