Ciudad De México, 01 de junio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que el presidente Donald Trump encabece la ofensiva contra México en distintos temas. “Les confieso, que yo no creo que sea el presidente Trump quien ha encabezado está ofensiva en distintos temas, no lo creo”, señaló la mandataria.
Sheinbaum atribuyó los ataques a sectores de la ultraderecha de Estados Unidos que, según dijo, “no quieren ver una buena relación bilateral por razones ideológicas”. La presidenta explicó que estos grupos se oponen al gobierno que encabeza porque no están de acuerdo con políticas de bienestar ni con la inversión en educación pública.
“Como lo dije ayer, yo creo que son sectores de la ultraderecha de EE.UU. que quieren que no haya buena relación, que haya mala relación con México”, indicó Sheinbaum. Asimismo, mencionó que estos sectores “se juntan con los de la ultraderecha en México”, a quienes describió como grupos que antes se presentaban como de centro o derecha moderada, pero que ahora han adoptado posturas de extrema derecha y autoritarias.
A pesar de estas acusaciones, la jefa del Ejecutivo resaltó que existe “mucho diálogo con el Gobierno de Estados Unidos” y que mantienen contacto permanente con la Casa Blanca. Destacó la comunicación entre instituciones, noting que “el gabinete de seguridad tiene mucha relación con sus contrapartes” y que la Defensa y la Marina mantienen vínculos con el Comando Norte de EE.UU.
En este contexto, Sheinbaum informó que hay una reunión programada pronto y que el secretario de Marina viajará esta misma semana a Estados Unidos para reunirse con la marina y la guardia costera. También mencionó la reciente visita del secretario de seguridad de Estados Unidos, Markwayne Mullin, y el contacto constante del canciller Roberto Velasco con funcionarios del Departamento de Estado.
Sobre las acusaciones de narcotráfico contra diez funcionarios mexicanos, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el senador morenista Enrique Inzunza, la presidenta recalcó que es legítimo dudar “del verdadero interés” de dichas imputaciones. Finalmente, subrayó que su gobierno busca coincidencias y avanzar en relaciones comerciales, pero dejó claro que “no acepta la injerencia extranjera” cuando no hay acuerdo en ciertos temas.