San Diego, 25 de marzo de 2026.- El alcalde de San Diego, Todd Gloria, ordenó el 20 de marzo la remoción del nombre de César Chávez de calles, programas y centros comunitarios municipales, tras la publicación de una investigación de The New York Times que incluye testimonios sobre presunto abuso sexual contra menores cometidos por el líder sindical en la década de 1970. La decisión busca distanciarse de las conductas atribuidas al activista y apoyar a las víctimas que han salido a la luz.
De acuerdo con el reportaje del diario neoyorquino, entre 1972 y 1977, Chávez, quien tenía 45 años en ese periodo, habría abusado de dos menores de entre 8 y 13 años, hijas de militantes del movimiento Trabajadores Agrícolas Unidos, dentro de su oficina personal. Las acusaciones han generado una reacción inmediata en la comunidad californiana y mexicoamericana, llevando a autoridades y organizaciones a revisar los homenajes dedicados al símbolo chicano.
Entre los espacios afectados por la medida se encuentra el Cesar Chavez Parkway, ubicado en Barrio Logan, cuyo nombre será cambiado. Asimismo, el 31 de marzo, fecha en que tradicionalmente se conmemora al activista fallecido en 1993, dejará de llevar su nombre y pasará a denominarse ‘Día de los Trabajadores’, conforme al respaldo dado por el gobernador de California, Gavin Newsom, quien apoyó el cambio en la denominación del día conmemorativo y otras medidas relacionadas.
En un comunicado sobre la orden, el alcalde Todd Gloria declaró que ‘San Diego apoya a las víctimas, tanto a quienes se han atrevido a hablar como a quienes, por cualquier motivo, no pueden hacerlo’. La administración municipal inició el proceso para identificar todos los activos que requerían un cambio de denominación, actuando con rapidez ante la gravedad de los señalamientos.
La investigación periodística también incluye señalamientos de abuso contra otras personas vinculadas al movimiento, entre ellas la activista Dolores Huerta. Ante este contexto, diversos espacios mexicoamericanos, como la Fundación César Chávez y el Centro Cultural de la Raza en San Diego, han condenado actos de vandalismo contra murales en homenaje al activista y expresado su preocupación por las acusaciones, mientras que planteles educativos distribuidos en el estado evalúan posibles cambios de nombre.
El legado de César Chávez, durante décadas estrechamente ligado a la política demócrata y honrado con estatuas, escuelas y festividades en California, enfrenta ahora un ajuste de cuentas con su pasado. La revelación de estos testimonios ha obligado a líderes estatales y nacionales a reconsiderar la memoria de una figura que fue ícono de los derechos civiles y del poder sindical, marcando un punto de inflexión en cómo se recordará su historia en el espacio público.