Ciudad De México, 12 de julio de 2026.- El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y la Cancillería mexicana han pasado a la ofensiva en la defensa de los mexicanos muertos a manos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Esta decisión se produce tras la muerte a balazos de Salgado, un trabajador de la construcción que llevaba más de treinta años viviendo en ese país y quien, según el propio ICE, no era el objetivo de la redada.
Ante estos hechos, la presidenta Sheinbaum habló de “no permitir el maltrato” y anunció la toma de “acciones legales importantes”. Por su parte, el canciller Roberto Velasco afirmó que la defensa de los mexicanos frente al ICE es “el tema más importante que tiene en este momento la Secretaría de Relaciones Exteriores”.
El servicio jurídico de la Cancillería ya trabaja en acciones legales con dos vertientes: penal y civil. En el plano penal, se ha trasladado a la Fiscalía Federal de la República la solicitud formal para que inicie acciones legales contra responsables de fiscalías estatales estadounidenses y el Departamento de Justicia. El objetivo es que se investiguen por la vía penal los fallecimientos ocurridos bajo condiciones sin aclarar durante las detenciones.
En el plano civil, se preparan demandas contra las empresas privadas que gestionan los centros de detención de migrantes en EE.UU. Las cifras oficiales indican que en esos centros han perdido la vida 14 mexicanos. A esta cifra hay que sumar tres personas muertas más durante los operativos de captura del ICE.
Los datos del Gobierno de Sheinbaum apuntan a que solo en lo que va de año han sido detenidos al menos 177,192 mexicanos, de los cuales más de 13,722 siguen encerrados por su situación migratoria. Además de las acciones legales, México ha activado palancas internacionales, recurriendo en marzo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y pidiendo al Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, que se involucre en la situación de los migrantes bajo custodia.