Por Redacción
Chichén Itzá, 20 de marzo de 2026.- La Copa del Mundo de la FIFA, trofeo de oro macizo de 18 quilates y 6 kilogramos de peso, fue exhibida este día en la zona arqueológica de Chichén Itzá como parte de los preparativos promocionales para el Mundial 2026 que se realizará conjuntamente en México, Estados Unidos y Canadá. El evento contó con la presencia del exfutbolista mexicano Hugo Sánchez y del exdelantero español Fernando Llorente, quienes acompañaron a autoridades estatales y representantes de la Federación Mexicana de Fútbol y Adidas en la presentación oficial.
Durante la actividad, se dio a conocer el nuevo uniforme de visitante de la selección mexicana, cuya versión para aficionados tiene un costo de 1,999 pesos, mientras que la réplica para jugador se comercializa en 2,999 pesos. La indumentaria fue presentada por Adidas en un contexto que buscó vincular el patrimonio cultural mexicano con la fiesta deportiva que se avecina.
En el marco de la gira promocional, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, y la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, participaron en el evento para destacar los avances en la logística y preparación de sus respectivas sedes. Nuevo León albergará el partido número mil en la historia de los Mundiales, programado para el 20 de junio en Monterrey, mientras que Quintana Roo es una de las regiones clave para la recepción de aficionados internacionales.
La presencia del trofeo en la península de Yucatán marca una etapa significativa de la gira que busca generar expectativa entre la población local y los turistas. La Copa del Mundo, símbolo máximo del fútbol internacional, continúa su recorrido por las ciudades sede antes del inicio oficial del torneo.
Las autoridades involucradas en la organización del evento aprovecharon la plataforma para reforzar el mensaje de preparación en infraestructura y servicios, aunque no se detallaron en esta ocasión las medidas específicas de seguridad ni el itinerario completo que seguirá el trofeo después de su paso por Chichén Itzá.
El Mundial 2026 representa un desafío logístico sin precedentes para México, al compartir la organización con dos naciones más y albergar partidos en múltiples estadios. La exhibición del trofeo en sitios emblemáticos busca integrar la identidad cultural del país con la celebración deportiva global.