Por Redacción
Pyongyang, 23 de marzo de 2026.- La XV Asamblea Popular Suprema de Corea del Norte proclamó la reelección de Kim Jong Un como presidente de la Comisión de Asuntos Estatales, el cargo más alto de la República, durante su primera sesión legislativa celebrada este lunes en la capital del país. La decisión fue tomada por los 687 diputados presentes, consolidando el liderazgo del mandatario por tercera vez consecutiva en un proceso electoral que, según datos oficiales, registró una participación del 99.9 por ciento.
La agencia estatal KCNA informó que la asamblea nombró solemnemente a Kim Jong Un como el “líder indiscutible de la revolución Juche”, describiendo la medida como la encarnación de la voluntad y las aspiraciones unánimes de todo el pueblo coreano. El organismo legislativo actuó ante el mundo, tanto nacional como internacional, para formalizar esta histórica decisión que mantiene al frente del máximo órgano político del país, creado en 2016, al mismo gobernante.
Durante la sesión, Ri Il Hwan, uno de los involucrados en el evento, declaró que la grandeza del camarada Kim constituye en sí misma la mayor fuerza nacional. “Lo respetamos, lo seguimos y lo admiramos profundamente”, afirmó el funcionario, reflejando el tono de las declaraciones oficiales que rodearon la votación. Medios oficiales del régimen describieron el resultado como una reelección por amplia mayoría del mandatario.
En el marco de la misma legislatura, se confirmó que Pak Thae Song conservó su cargo como primer ministro de la nación. Otros funcionarios mencionados en relación con los trabajos de la asamblea incluyen a Kim tok Hun y Jo Yong Won, aunque la investigación disponible no especifica los cargos exactos para los que fueron designados en esta ocasión ni detalla el resultado numérico desglosado de la votación más allá de la unanimidad reportada.
Previamente a esta sesión, Kim Jong Un había depositado su voto en una zona minera de Cheonseong, en la provincia de Pyongyang Norte, una semana antes de la reunión legislativa. La reelección ocurre en un contexto donde la Comisión de Asuntos Estatales se mantiene como la institución central del poder político norcoreano, reforzando la estructura de mando establecida desde la creación del organismo hace una década.