José María Balcázar es elegido presidente interino de Perú tras la destitución de José Jerí

José María Balcázar es elegido presidente interino de Perú tras la destitución de José Jerí

Por Redacción

Ciudad de México, 19 de febrero de 2026.- El Congreso de la República de Perú designó este martes a José María Balcázar, segundo vicepresidente y congresista de Perú Libre, como presidente interino del país, luego de que la Cámara de Diputados aprobara por 87 votos a favor, 32 en contra y 11 abstenciones la destitución del presidente José Jerí Oré por “incapacidad moral permanente”.

La moción de vacancia, impulsada por la oposición y respaldada por un sector de la bancada oficialista, se sustentó en acusaciones de corrupción, tráfico de influencias y presuntos vínculos con redes de contratación irregular en el Ministerio de Transportes y Comunicaciones durante el gobierno de Jerí, quien asumió el cargo en 2024 tras la renuncia de Dina Boluarte. El Congreso argumentó que las investigaciones de la Fiscalía y la Contraloría evidenciaban “conductas incompatibles con la dignidad del cargo”.

Balcázar, de 68 años y médico de profesión, juramentó inmediatamente ante el pleno del Congreso en una ceremonia breve y sin público, prometiendo “estabilidad institucional, lucha frontal contra la corrupción y respeto absoluto a la Constitución”. En su primer mensaje como presidente interino, llamó a la unidad nacional y anunció que convocará a elecciones generales anticipadas en un plazo máximo de nueve meses, conforme a lo establecido en el artículo 113 de la Constitución peruana.

La destitución de Jerí cierra un capítulo de inestabilidad política que incluyó protestas masivas en 2025 y la caída de tres gabinetes ministeriales. El nuevo presidente interino cuenta con el respaldo temporal de Perú Libre, Acción Popular y Fuerza Popular, aunque analistas advierten que su gestión será frágil ante la fragmentación del Congreso y la desconfianza ciudadana hacia las instituciones.

José Jerí rechazó las acusaciones y anunció que recurrirá a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y al Tribunal Constitucional para impugnar la vacancia, calificándola como un “golpe parlamentario”. Mientras tanto, la Procuraduría General solicitó prisión preventiva contra el exmandatario por los delitos de peculado y colusión agravada.

El cambio en la presidencia genera incertidumbre en los mercados y la comunidad internacional, aunque Estados Unidos, Brasil y México expresaron su reconocimiento al proceso constitucional y llamaron a la calma. Perú enfrenta ahora el desafío de estabilizar su economía y recomponer la confianza pública en un contexto de alta polarización política.