Ciudad De México, 03 de abril de 2026.- John Urich-Sass, heredero de la empresa BACO y ciudadano estadounidense, salió del Reclusorio Sur tras ocho meses en prisión preventiva. La jueza a cargo modificó la medida cautelar, por lo que el empresario enfrentará el proceso en libertad mientras el caso, abierto por presunta administración fraudulenta derivado de un conflicto familiar, se mantiene bajo investigación judicial.
La liberación ocurrió en medio de presiones mediáticas, gestiones del gobierno de Estados Unidos debido a su doble nacionalidad y la intervención de Claudia Sheinbaum ante el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México (TSJCDMX). La jefa de Gobierno indicó que corresponde a dicho tribunal explicar públicamente las razones de la detención del empresario, acusado por su hermano Edgar Urich-Sass.
Sheinbaum llamó a evitar juicios anticipados y subrayó la importancia de conocer todas las versiones ante las denuncias de presunta corrupción en el sistema judicial. “Le pedimos al Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, no se si ya lo hizo público o no, pero que pueda hacer pública su versión en este caso para poder tomar una opinión”, declaró la mandataria.
La funcionaria enfatizó la necesidad de escuchar a todas las partes antes de formar un criterio. “Yo creo que hay que escuchar la versión del Tribunal de Justicia de la Ciudad de México, porque la defensa evidentemente para defender a su cliente, a la persona, va a defenderlo. Entonces hay que escuchar la otra versión”, agregó Sheinbaum.
Respecto a las acusaciones de irregularidades, la jefa de Gobierno señaló: “Vamos a preguntar al Tribunal de Justicia de la Ciudad de México, porqué esta persona está detenida, porque probablemente él denuncia que hay corrupción, bueno pues tiene que demostrarse. No lo podemos tomar de antemano como que es así, hay que escuchar la otra versión para poder tomar una opinión”. Asimismo, subrayó que cualquier acusación de corrupción debe sustentarse con pruebas y no solo en señalamientos.
Desde prisión, John Urich-Sass denunció que el caso en su contra fue fabricado tras acusar a su hermano Edgar Urich Sass de desvíos de recursos y uso indebido de la marca BACO. El heredero buscará reclamar su participación accionaria en la empresa en medio de una disputa entre hermanos que ha escalado a niveles internacionales, generando interés por su ciudadanía estadounidense.