Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- Harry Styles utilizó su monólogo como anfitrión del programa estadounidense Saturday Night Live para responder directamente a las críticas que lo han acusado de ‘queerbaiting’ a lo largo de su carrera. Durante su intervención, el exintegrante de One Direction abordó el tema de manera sarcástica y cuestionó las suposiciones del público sobre su vida privada.
El término ‘queerbaiting’ se refiere a una práctica en la que figuras públicas o producciones de entretenimiento insinúan una identidad o atracción queer para generar interés o aprobación, sin confirmarla o representarla genuinamente. Styles ha enfrentado estas acusaciones recurrentemente por su estilo de vestir, considerado andrógino por algunos, y por ciertas actuaciones en el pasado.
“En aquel entonces, la gente parecía prestar mucha atención a la ropa que llevaba, algo llamado queerbaiting”, declaró Styles ante el público del estudio. “Y algunas personas me acusaron de ello, pero ¿alguna vez se te ocurrió que tal vez no sabes todo sobre mí, papá?”, añadió con tono desafiante.
El momento culminante del monólogo, según reportes, ocurrió cuando Styles, en un acto descrito como sarcástico, besó al actor y comediante Ben Marshall, quien también participaba en el programa. Tras el beso, el cantante exclamó: “¡Ahora eso es queerbaiting!”, en lo que pareció ser una burla directa a sus críticos.
La reacción en redes sociales y medios fue inmediata y dividida. Algunos usuarios interpretaron el beso como una forma de que Styles “asumiera finalmente su bisexualidad”, aunque el propio artista nunca hizo referencia a su orientación sexual durante su discurso. Otros vieron la acción como una crítica performática a la obsesión pública por etiquetar y definir la identidad de las celebridades.
Este no es el primer enfrentamiento de Styles con este tipo de críticas. En sus apariciones anteriores en Saturday Night Live, en 2019 y 2023, el intérprete de “As It Was” también recibió comentarios sobre su vestimenta y fue acusado de aprovechar estéticas asociadas a la comunidad LGBTQ+ sin aclarar su posición.
El incidente reaviva el debate sobre los límites entre la expresión personal de un artista, la percepción pública y la demanda de que las figuras públicas se definan categóricamente. La estrategia de Styles, al abordar el tema con ironía y sin dar explicaciones concretas, deja la interpretación abierta y mantiene el misterio que tanto ha caracterizado a su imagen pública en los últimos años.