Por Redacción
Barcelona, 20 de marzo de 2026.- El cuerpo de James Gracey, un estudiante estadounidense de 20 años, fue encontrado sumergido a cuatro metros de profundidad en las aguas del puerto olímpico de Barcelona, tras caer accidentalmente al mar durante la madrugada del martes. Las autoridades catalanas confirmaron que el joven, quien se encontraba en la ciudad por el periodo de vacaciones de primavera (spring break), perdió la vida tras un incidente registrado cerca de la playa del Somorrostro.
Fuentes de los Mossos d’Esquadra indicaron que el análisis de las imágenes de seguridad muestra al joven caminando solo hacia el muelle y cayendo al agua, sin que existiera la intermediación de terceros en el suceso. El incidente ocurrió aproximadamente a las 03:00 horas, momento en que Gracey se había separado de su grupo tras visitar la discoteca Shoko, ubicada en la zona portuaria.
La investigación policial incluyó el rastreo de cámaras de seguridad y una búsqueda submarina para localizar al estudiante, quien cursaba contabilidad en la Universidad de Alabama. Su padre, Taras Gracey, ha estado involucrado en el proceso tras el hallazgo del cuerpo en la zona del puerto olímpico.
Las autoridades mantienen la investigación abierta para determinar detalles específicos, ya que la causa concreta de la muerte está pendiente de los resultados de la autopsia. Asimismo, se busca establecer con precisión por qué el joven caminaba solo hacia el muelle en los momentos previos a la caída.
Este caso ha movilizado a equipos de rescate y investigadores en Barcelona, una ciudad que suele recibir a numerosos estudiantes extranjeros durante las vacaciones de primavera. La confirmación de que no hubo intervención de otras personas en la caída marca el rumbo de las diligencias judiciales y forenses que siguen su curso.