Ciudad De México, 29 de mayo de 2026.- El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) mantiene desde hace 10 días un bloqueo naval sobre los puertos de Irán, una operación ordenada por el presidente Donald Trump y respaldada por el Departamento del Tesoro. La medida busca garantizar que ningún buque viole la proclamación del mandatario estadounidense, quien amenazó con eliminar de inmediato cualquier embarcación iraní que intente saltarse el cerco.
Para implementar el bloqueo, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han desplegado más de 10,000 militares, 12 barcos y 100 aeronaves. Según el Centcom, la operación no implica bloquear el estrecho de Ormuz en su totalidad, sino interceptar específicamente a los barcos que salen o se dirigen a Irán. En los últimos tres días, al menos 14 buques han sido desviados bajo este esquema.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, publicó en su cuenta de X que en cuestión de días los almacenes de la Isla de Kharg estarán llenos y los frágiles pozos petroleros iraníes quedarán cerrados. Adicionalmente, el Tesoro sancionó a personas y empresas que han ayudado a Irán a obtener armamento, incluyendo misiles balísticos.
A pesar de la orden de Trump de bloquear el estrecho de Ormuz, el representante permanente de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, declaró en la Asamblea General que dicha vía marítima es demasiado valiosa para quedar cerrada. Datos del terreno indican que al menos tres petroleros cruzaron el estrecho el martes, primer día completo del bloqueo; sin embargo, estas embarcaciones partieron de puertos no iraníes, mientras que los vehículos bloqueados tenían como origen o destino puertos iraníes.
Ante la escalada, Donald Trump anunció la extensión del alto el fuego de manera indefinida hasta que Irán presente una propuesta de acuerdo. No obstante, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, rechazó la iniciativa afirmando que el alto el fuego de Trump no tiene sentido y equiparó el bloqueo naval con un bombardeo.