Ciudad De México, 16 de abril de 2026.- El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció su ofensiva contra Irán al combinar un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz con un nuevo paquete de sanciones económicas dirigido a la industria petrolera del régimen. Funcionarios estadounidenses argumentan que esta presión financiera equivale a una campaña de bombardeos para obligar a Teherán a ceder en las negociaciones para acabar con la guerra, la cual comenzó el 28 de febrero.
Este miércoles, Washington reveló sanciones contra más de una veintena de personas, empresas y embarcaciones vinculadas a una red de transporte de crudo operada por Mohammad Hossein Shamkhani, ligada a las altas esferas del poder iraní. Según el Departamento del Tesoro, esta red movía millones de dólares mediante esquemas opacos, incluyendo intercambios de petróleo por oro. Las advertencias se extendieron a instituciones en China, Hong Kong, Emiratos Árabes Unidos y Omán, notificándoles que sufrirían consecuencias si continúan facilitando operaciones iraníes.
En el ámbito militar, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) afirmó este miércoles que ha impedido el paso de 10 buques con origen o destino en Irán tras 48 horas del bloqueo ordenado por Trump. El organismo militar señaló que fuerzas estadounidenses, incluyendo 5.000 marinos del Grupo de Ataque del Portaaviones Abraham Lincoln, han provocado que dichos buques den la vuelta. El Centcom aseguró que “cero barcos han roto el bloqueo de EE.UU. desde que comenzó el lunes” y detalló que el destructor USS Spruance “exitosamente redirigió” un buque de carga iraní que intentó evadir el cerco el martes.
Sin embargo, existe una discrepancia en los reportes: mientras el Centcom mantiene su postura, datos de plataformas de monitoreo de embarcaciones indican que al menos tres petroleros cruzaron el estrecho de Ormuz el martes. Estos barcos que sí cruzaron partieron de puertos no iraníes, whereas los bloqueados salían o se dirigían a puertos de Irán. El estrecho, por donde pasa la quinta parte del crudo global, se ha convertido en clave del conflicto, manteniendo los precios del petróleo por encima de 90 dólares por barril.
Paralelamente, el Senado de Estados Unidos rechazó este miércoles una resolución para impedir que Trump ordene nuevos ataques a Irán sin la previa autorización del Congreso. La votación fracasó por 47 votos contra 52 en la Cámara Alta, donde los republicanos tienen mayoría. La iniciativa, impulsada por la oposición demócrata, buscaba invocar la Resolución de Poderes de Guerra de 1973. El senador Tim Kaine encabezó la propuesta, calificando la guerra como “ilegal, que no es popular y que está resultando un desastre para los estadounidenses y sus familias”.
Pese al rechazo, los representantes demócratas anunciaron que presentarán semanalmente resoluciones similares para frenar la ofensiva. La ley exige que el presidente retire las fuerzas de conflictos no autorizados en un plazo de 60 días, prorrogables solo si se certifica una “necesidad militar ineludible”. Este plazo vence el próximo 1 de mayo. Mientras tanto, Trump aseguró en una entrevista con Fox Business que la guerra está “muy cerca de terminar”, aunque continúa enviando miles de soldados más a Oriente Medio.