Temoac, 28 de marzo de 2026.- Sandra Rosa Camacho Flores, activista y excandidata a la alcaldía de Temoac, fue asesinada en el interior de su vivienda por sujetos armados, en un hecho que ocurre meses después de que denunciara públicamente cobro de piso y advirtiera que su vida corría peligro.
El ataque se registró en el barrio de San José, en la Privada Terán. De acuerdo con reportes periodísticos, el crimen ocurrió la tarde del 27 de marzo de 2026, alrededor de las 14:30 horas, aunque otras fuentes sitúan el homicidio el 26 de marzo. Los agresores irrumpieron en el domicilio y dispararon de manera directa contra la líder social antes de huir del lugar.
Camacho Flores había ganado notoriedad en agosto de 2025, cuando durante una mesa de seguridad encabezada por la gobernadora Margarita González Saravia, denunció la extorsión a comerciantes y ciudadanos en el municipio. En ese encuentro, la activista señaló que los pobladores no alzaban la voz por temor a represalias y afirmó textualmente: “mi vida está en riesgo porque soy la única que se está inconformando”.
En aquella ocasión, la víctima solicitó la presencia permanente de la Guardia Nacional en la localidad e indicó que los propios habitantes disponían de un espacio para alojar a los agentes. Sin embargo, según la información disponible, no se brindó la atención requerida para su protección.
Tras el homicidio, autoridades locales como Valentín Lavín Romero, alcalde de Temoac, y la gobernadora Margarita González Saravia, son mencionadas en el contexto de las denuncias previas de la víctima. Existen discrepancias en los reportes sobre la afiliación política del edil, quien es identificado por algunas fuentes como miembro del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y por otras como priísta.
Hasta el momento, la investigación no ha confirmado la identidad de los atacantes ni el número preciso de agresores involucrados en el hecho. El asesinato de la excandidata del Partido del Trabajo (PT) resalta la situación de violencia en la región oriente de Morelos, donde las redes de extorsión operan bajo amenazas constantes.