Ciudad De México, 26 de marzo de 2026.- La Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma al artículo 127 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que impone un tope a las jubilaciones y pensiones de ex trabajadores de confianza de organismos y empresas públicas, estableciendo su aplicación con carácter retroactivo. La medida, impulsada por el Ejecutivo federal, fija el límite máximo de percepción a la mitad de la remuneración de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, cifra que algunas fuentes estiman en aproximadamente 70,000 pesos mensuales.
La sesión legislativa se desarrolló en un clima de tensión marcado por protestas de jubilados de empresas como Pemex, la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Banobras y Luz y Fuerza del Centro, quienes intentaron ingresar por la fuerza al Palacio Legislativo de San Lázaro para rechazar la modificación. En el interior del recinto, la oposición cuestionó la viabilidad jurídica del dictamen, específicamente por la inclusión de efectos hacia el pasado que afectarían a pensionistas actuales.
La diputada Margarita Zavala argumentó que la reforma viola el derecho humano a la no retroactividad consagrado en el artículo 14 constitucional. Zavala señaló que los legisladores emitieron su voto basándose en información imprecisa o falsa respecto a las implicaciones reales de la norma para los derechos adquiridos de los trabajadores.
Por su parte, el coordinador del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Rubén Moreira, anunció que su bancada votaría a favor de la iniciativa pese a su inconformidad con el procedimiento. Moreira advirtió sobre los riesgos de la retroactividad y omisiones en el dictamen, afirmando que están en contra de las pensiones doradas pero consideran que Morena no está implementando medidas eficaces para eliminarlas sin vulnerar garantías individuales.
El texto aprobado excluye explícitamente del tope a las Fuerzas Armadas, así como a las pensiones derivadas de aportaciones voluntarias a sistemas de ahorro para el retiro, las constituidas con aportaciones sindicales y las pensiones no contributivas. Además, el decreto incorpora lenguaje inclusivo en su redacción final.
Existen discrepancias en los reportes sobre el resultado numérico de la votación. Mientras una fuente indica que la aprobación fue por unanimidad con 458 votos a favor, otros registros periodísticos detallan un marcador de 363 votos a favor, 64 en contra y 20 abstenciones. La reforma ahora deberá ser analizada y discutida en la Cámara de Senadores para su posible validación definitiva.