Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- Un juez federal absolvió a Javier ‘N’, el único detenido por el asesinato del activista Samir Flores Soberanes en 2019, al considerar que las pruebas presentadas por la Fiscalía de Morelos fueron insuficientes para acreditar su culpabilidad, mientras que en otros estados del país se registraron diversos procesos judiciales por delincuencia organizada, robo y portación de armas.
El activista Samir Flores, opositor al Proyecto Integral Morelos (PIM), fue asesinado a tiros en febrero de 2019 en Amilcingo, Morelos. Según reportes de medios nacionales, la investigación fiscal adoleció de graves deficiencias desde el inicio, lo que finalmente condujo a la absolución del único sospechoso que había sido llevado ante la justicia.
Medios como El País México y Aristegui Noticias coincidieron en señalar la pobre investigación de la Fiscalía de Morelos como la causa principal de este fallo judicial. El proceso, que se extendió por aproximadamente cuatro años, culminó con la decisión del juez de no hallar elementos contundentes que vincularan al acusado con el crimen.
En contraste con este caso, las autoridades judiciales en otras entidades avanzaron en procesos penales. En Chihuahua, un juez de control impuso prisión preventiva oficiosa a cinco hombres –identificados como José Isaac N, José Ramón N, José N, Luis N y Gonzalo N– por su presunta participación en delincuencia organizada con fines de tráfico de personas.
Por otra parte, en la Ciudad de México, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) informó sobre la detención de cuatro ciudadanos colombianos, de 52, 48, 43 y 24 años, en la alcaldía Benito Juárez. Los sujetos fueron aprehendidos por su presunta responsabilidad en el robo de 739 piezas de joyería, con un valor estimado de 400 mil pesos. Las autoridades aseguraron que uno de los detenidos contaba con antecedentes penales.
Simultáneamente, en Puerto Vallarta, Jalisco, un juez vinculó a proceso a siete personas –Edwin N, Francisco N, Elvira N, Karina N, Luis N, Ivette N y Betzy N– por el delito de portación de arma de fuego.
La absolución en el caso de Samir Flores reaviva las críticas hacia las instituciones de procuración de justicia en México y deja en la impunidad un crimen que se había convertido en símbolo de la lucha contra megaproyectos, evidenciando once más los desafíos persistentes en la impartición de justicia para casos de alto impacto social.