Tecámac, 16 de abril de 2026.- La senadora Mariela Gutiérrez Escalante confirmó que, durante su periodo como alcaldesa de Tecámac, Estado de México, se aplicó la eutanasia a 10 mil 962 perros. La legisladora ofreció una conferencia de prensa para rechazar las acusaciones sobre maltrato animal y defendió que sus acciones se tomaron bajo el principio de reducir el sufrimiento, proteger a la población animal y actuar conforme a la ley.
“Cada acción que se tomó fue bajo un principio claro: reducir el sufrimiento, proteger a la población animal y actuar conforme a la ley. Fueron decisiones respaldadas por los protocolos”, afirmó Gutiérrez. La exalcaldesa justificó las medidas señalando que los perros habían mordido y violentado a la gente, asegurando contar con fotografías enviadas por la ciudadanía como evidencia. “Habían mordido, habían violentado a la gente. Tengo fotografías que me enviaba la propia ciudadanía”, declaró.
La revelación ha provocado la reacción de activistas que acudieron al Senado de la República para pedir la salida de Mariela Gutiérrez de la Mesa Directiva. La activista Zyanya Polastri acudió a la oficialía de partes del Senado para presentar un escrito solicitando la remoción de la exalcaldesa, tras difundir un video en redes sociales donde se exhibe a la senadora admitiendo que ordenó sacrificar miles de perros.
“La señora Mariela Gutiérrez es una asesina y no queremos gente legislando aquí siendo asesinos”, expresó Polastri. La activista cuestionó la legalidad del proceso: “Todo eso es mentira, incluso la norma es muy estricta en ese aspecto donde te marca que debe haber estudios previos, obviamente tiene que haber todo un proceso, el cual ella no tenía”.
Por su parte, Gutiérrez sostuvo que actuó con base en la confianza de los ciudadanos y documentó casos graves de ataques. “Y ellos me tenían la confianza: ‘venga por este perro’. Mis dos perros de ellos, Pitbull, que le arrancaron la cara a niños”, mencionó. Asimismo, indicó que durante sus dos trienios en el cargo se atendió a 60 mil animales callejeros, cifra que posteriormente elevó a más de 80 mil.
El Gobierno de Tecámac ha exigido la aclaración de las prácticas utilizadas en esos sacrificios. Mientras tanto, la senadora insistió en que sus decisiones fueron legales: “Les hablo directo: no hubo indiferencia, no hubo crueldad. Soy una mujer que enfrentó una realidad difícil y que tomó decisiones dentro de la ley buscando el menor daño posible”.
“Mi compromiso ha sido y seguirá siendo al respecto de la protección y el bienestar de todos los seres vivos o sintientes”, concluyó Gutiérrez en su defensa, aunque la activista Polastri mantuvo su postura: “no queremos gente que esté haciendo leyes cuando son asesinos confesos, porque ella acaba de hacer una confesión”.