Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- La Confederación Africana de Fútbol (CAF) revirtió administrativamente el título de la Copa Africana de Naciones 2025 de Senegal a Marruecos, luego de que la Junta de Apelación del organismo aplicara el reglamento por el abandono de campo del equipo senegalés durante la final disputada el pasado 18 de enero en Rabat. El resultado oficial del partido se modificó a 3-0 a favor de Marruecos, pese a que Senegal había ganado 1-0 en la prórroga con un gol de Pape Gueye ante 69,500 espectadores.
La decisión, anunciada este 17 de marzo, responde a la apelación presentada por la Federación Marroquí de Fútbol (FRMF), la cual argumentó que la selección de Senegal abandonó el terreno de juego sin la autorización del árbitro tras una polémica jugada en el minuto 119 del tiempo extra. Aunque medios internacionales reportaron que los jugadores senegalés, convencidos por su capitán Sadio Mané, regresaron al campo para que se ejecutara un penal, la CAF determinó que la ausencia inicial constituyó una infracción al artículo 84 de su reglamento.
Como consecuencia de la resolución, Marruecos recibe oficialmente el título continental, mientras que la federación senegalesa deberá asumir las implicaciones deportivas y administrativas del fallo. La CAF también impuso una multa de 50,000 dólares a la FRMF por incidentes relacionados con recogepelotas durante el partido, aunque anuló una sanción económica de 100,000 dólares que pesaba sobre el jugador marroquí Ismaël Saibari.
El caso genera controversia por las contradicciones en la aplicación del reglamento, ya que el partido sí se reanudó y concluyó con la victoria senegalesa. La decisión administrativa, emitida dos meses después de la final, marca un precedente inédito en la historia del torneo y podría generar acciones legales por parte de Senegal.
El contexto político entre ambos países añade capas de complejidad al fallo, en medio de tensiones diplomáticas y la rivalidad futbolística creciente en África. La CAF se reafirma en su postura de aplicar estrictamente el reglamento, aunque la percepción pública cuestiona la consistencia de la sanción en un partido de tal magnitud.