Por Redacción
Ciudad de Mexico, 21 de agosto de 2026.- La guerra que el mandatario republicano Donald Trump emprendió hace seis meses contra Irán ha desestabilizado el panorama económico de Estados Unidos, avivando la inflación, disparando la deuda y enfriando el crecimiento. La deuda pública superó este jueves la barrera psicológica de los 40 billones de dólares (34,3 billones de euros), alcanzando un nuevo máximo histórico.
El ocupante del Despacho Oval calculó inicialmente que el conflicto en Oriente Próximo duraría cuatro o cinco semanas, pero está a punto de cumplir medio año sin visos de solución inmediata. Este escenario contrasta con la imagen de hace exactamente dos años, tomada durante la campaña electoral de 2024 en su club de golf de Bedminster, Nueva Jersey, donde Trump se fotografió entre mesas repletas de alimentos básicos; el mandatario regresó a la Casa Blanca gracias al descontento de los votantes por la subida acumulada de precios en la época del demócrata Joe Biden.
En cuanto a los costos del enfrentamiento, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, reveló en el Congreso que el gasto ascendía a 37.500 millones de dólares. No obstante, según el Center for Strategic and International Studies (CSIS), otras estimaciones que contemplan un rango de costos más amplio y un mayor consumo de municiones sugieren que el costo de la Operación Furia Épica podría haber superado los 100.000 millones de dólares.
Ante este panorama, Hegseth solicitó al Capitolio una ampliación del presupuesto de su departamento en 114.000 millones de dólares para el próximo año, con el objetivo de reponer las reservas de municiones críticas. Por su parte, la Oficina Presupuestaria del Congreso calcula que el déficit público ascenderá a más de dos billones de dólares al cierre de este año, empujando la deuda pública por encima del 100% del PIB, su nivel más alto desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Michael A. Peterson, director general de la Fundación Peterson, subrayó la gravedad de la situación: “Es impactante que hayamos duplicado la deuda federal en menos de 10 años, y que debamos cambiar de rumbo”. Además, advirtió: “Estamos añadiendo deuda más rápido que nunca”.