Por Redacción
Ciudad de Mexico, 22 de julio de 2026.- Adam Mosseri, CEO de Instagram, anunció el 4 de junio que los usuarios que paguen 2,99 euros al mes tendrán acceso a Instagram Plus, una suscripción mensual que incluye la función de búsqueda para saber rápidamente si una persona específica vio un story.
La nueva herramienta también ofrece la función ‘extender historia’, la cual permite alargar la caducidad de una historia a 48 horas en lugar de las habituales 24. Annie Joy Williams asegura en The Atlantic que recurrir a esta nueva función supone tocar fondo y señala que es útil “por si esa persona especial aún no la ha visto”.
Williams advierte que “Instagram Plus no es solo un reflejo de lo que ha salido mal en las redes sociales, sino también en las relaciones amorosas modernas. La aplicación se ha convertido en una pieza clave del engranaje de las citas, especialmente en esas etapas liminales: el coqueteo y las rupturas”. Añade que la plataforma “ofrece una vía más para intentar construir narrativas sobre los demás, aunque sea principalmente aportando datos irrelevantes que respalden nuestras hipótesis menos lógicas. Si mi ex ve mi historia, debe significar que todavía le intereso. ¿Verdad?”.
Ante el lanzamiento, las reacciones en redes han sido variadas. Una usuaria comentó: “Subir stories sin tener un crush es como trabajar sin cobrar”, mientras que otro usuario escribió: “POV (Punto De Vista): estás tan soltero que ya no tienes ni que buscar quién mira tus stories”. Por su parte, Williams ironizó sobre el costo diciendo: “¡Vuélvete loco por el bajo precio de 2,99 euros al mes!”.
Laura Beltrán, autora de ‘Cómo evitar que las redes te atrapen’ (Roca Editorial, 2026), asegura que aunque las redes sociales han añadido una nueva capa a las relaciones, la manera en que influyen depende del uso que cada persona haga de estas herramientas. “Creo que lo interesante es observar que las redes solo amplifican un proceso que ya es propio de la naturaleza humana”, declaró Beltrán.
La experta explicó que “descubrir a alguien siempre está condicionado por nuestra propia mirada. No vemos al otro de forma completamente objetiva, sino que interpretamos lo que observamos a través de nuestros pensamientos, deseos, miedos, valores y experiencias. Hoy conocemos a las personas a través de más ventanas que antes. A la presencia física se suma todo aquello que muestran en el entorno digital. Pero, en ambos casos, seguimos construyendo una imagen que solo el tiempo puede ir ajustando a la realidad”.