Ciudad De México, 22 de junio de 2026.- Los cambios anormales en el flujo vaginal no deben ignorarse, pues podrían ser el primer indicio de infecciones y padecimientos potencialmente mortales, entre ellos el cáncer cervicouterino.
El flujo vaginal contribuye a conservar el equilibrio de dicha área, previniendo infecciones y resequedad. Sin embargo, Eduardo López Ceh indicó que “El flujo vaginal debe ser motivo de atención médica cuando se acompaña de síntomas como comezón, ardor, dolor o lesiones genitales”.
Uno de los principales factores de alerta es el mal olor, como aromas fuertes que huelen a pescado o a carne en descomposición. “En ocasiones se presentan aromas fuertes que nos indican que se trata de una infección o cáncer cervicouterino por ejemplo cuando huele a pescado o a carne en descomposición”, detalló el especialista.
Otros cambios que pueden indicar que algo no está bien son: flujo amarillo, verde o gris, mal olor, consistencia grumosa o similar al queso cottage, y presencia de sangre fuera del periodo menstrual.
Las características del flujo pueden variar de manera natural a lo largo de la vida de una mujer. “El flujo vaginal normal cambia dependiendo del ciclo menstrual y de las hormonas. No es igual en una mujer antes de la menstruación que en una embarazada o una mujer en menopausia”, agregó López Ceh.
Un flujo saludable suele ser de color blanco, con textura cremosa y sin olor desagradable. Ante cualquiera de estas señales, se recomienda acudir a un chequeo médico al menos una vez al año con médicos de confianza para detectar complicaciones de forma oportuna.