Ciudad De México, 21 de junio de 2026.- Se realizó la sexta Marcha Lencha en la Ciudad de México, donde las participantes exigieron justicia por los casos de lesbofeminicidios y transfeminicidios. La movilización, que arrancó pasado el mediodía, partió del Ángel de la Independencia hacia el Monumento a la Revolución en el contexto del mes de la diversidad sexual y de género.
Mujeres lesbianas, bisexuales y trans, así como personas no binarias, recorrieron Paseo de la Reforma portando una bandera monumental con los siete colores de este sector de la diversidad sexual a la vanguardia. Varias asistentes lucieron atuendos coloridos, disfraces y máscaras mientras se pronunciaban en contra de la discriminación y la invisibilización del sector.
Entre las demandas centrales, las participantes pidieron a las autoridades crear un registro nacional especializado y público sobre las violencias que enfrentan. Al respecto, señalaron que estas ocurren “sobre las violencias que atravesamos en el trabajo, la escuela, la calle, en pareja y en la familia”. Asimismo, demandaron respeto a la autonomía corporal y al libre desarrollo de la personalidad, además de exigir la presentación con vida de las más de 133 mil personas desaparecidas en México.
Durante el evento, una madre buscadora asistió para solidarizarse con el movimiento. Las asistentes también se pronunciaron en contra de la mercantilización que hacen las empresas del movimiento. En el contexto del Mundial de Futbol 2026, las participantes arremetieron contra la FIFA por sus “condiciones patriarcales y machistas”.
Sobre este tema, gritaron consignas como: “La FIFA no es el futbol. El futbol lo creamos nosotras. ¡Que viva el futbol que creamos las lenchitudes! ¡Que viva el futbol de los barrios! ¡Que viva el futbol de los pueblos!”. También corearon: “¡Derechos iguales para todas las identidades!” y “¡Patriarcado y capital, alianza colonial!”.
Las participantes enfatizaron el significado político de su presencia: “estar aquí reunidas hoy no es sólo una marcha, es un acto radical de amor y resistencia”, y agregaron que “hoy más que nunca ser lencha no es sólo una identidad, sino también una posición política”. Entre los cánticos también se escuchó: “¡A mí no me gusta el PAN, a mí no me gusta el PAN, me gusta la tortilla, la tortilla nacional!”.