Ciudad De México, 10 de junio de 2026.- Un juez resolvió que los palcohabientes del Estadio Azteca no podrán tener acceso irrestricto a sus espacios durante todos los eventos, incluida la Copa del Mundo. El fallo establece la obligación de cumplir con las normas y reglamentos oficiales de la FIFA, lo que implica limitaciones como la prohibición de acceso con alimentos y bebidas, así como restricciones para ingresar a los estacionamientos.
Esta resolución representa un revés legal frente a un amparo que los propietarios de los palcos obtuvieron el pasado 14 de mayo. En aquella fecha, un magistrado dispuso la legalidad de las cláusulas en los documentos de propiedad que permiten la renta y venta de estos espacios durante cualquier evento. Sin embargo, el nuevo juez afirmó que los acuerdos dictados anteriormente contienen determinaciones que impiden cumplir con las obligaciones que la empresa ya contrajo para llevar a cabo los juegos del Mundial 2026.
El magistrado señaló que dichos acuerdos previos “podría vulnerar la normativa emitida por la FIFA para el mencionado torneo, lo que sin duda le produce un agravio en su esfera jurídica”. La situación se hizo evidente cuando los palcohabientes, encabezados por Roberto Ruano, presidente de su asociación, se presentaron al recinto deportivo para surtir sus propiedades con alimentos y bebidas, momento en el que se les prohibió el acceso.
Un emisario de Grupo Ollamani notificó a los propietarios sobre este fallo judicial, estableciendo que la FIFA y el estadio no están obligados a permitir el ingreso de insumos externos y que cualquier intento de hacerlo sería considerado ilegal. Ante esto, Ruano ha dado a conocer que los paquetes de alimentación ofrecidos como alternativa tienen un precio de casi 200,000 pesos mexicanos, más de 10,000 dólares.
Roberto Ruano cuestionó la actuación de la administración del estadio: “Cayeron en desacato de una orden judicial. Hablaron [Grupo Ollamani] de un amparo que no mostraron y que tampoco hemos sido notificados del mismo”. El líder de los palcohabientes indicó que, según su conocimiento, el amparo con el que pretenden justificar el cierre de puertas no fue emitido por el juzgado correcto que estableció las medidas anteriores.
Respecto a las posibles consecuencias legales, Ruano declaró: “Nuestros abogados ya están viendo qué medidas punitivas otorga el juez, al estadio y hacia la FIFA”. Asimismo, reveló la postura de los representantes legales del inmueble: “Fue evidente la respuesta que nos dieron los abogados del estadio, que ellos no se rigen bajo las leyes mexicanas, sino que la FIFA se rige bajo sus propias leyes”.
Finalmente, Ruano calificó la situación como grave: “El que un organismo internacional quiera venir a pisotear nuestras leyes es muy grave”. Los abogados de los afectados evalúan actualmente las acciones a seguir frente a esta contradicción entre las resoluciones judiciales y la normativa internacional.