Washington D.C., 04 de junio de 2026.- El presidente Donald Trump aseguró que Estados Unidos podría alcanzar un acuerdo de paz con Irán “durante el fin de semana”. Asimismo, afirmó públicamente que el gobierno de Irán aceptó abstenerse del desarrollo y la posesión de armamento nuclear.
Sin embargo, Trump matizó su declaración al advertir que Teherán conserva la capacidad de cambiar de opinión en cualquier momento. “Si sucede -y puede que no suceda, ¿quién sabe?-, pero si sucede, podría ocurrir durante el fin de semana”, dijo el mandatario sobre la posibilidad de concretar el acuerdo para poner fin a la guerra.
Respecto a los recientes enfrentamientos, Trump descartó que los misiles balísticos lanzados por Irán y la respuesta estadounidense constituyan una ruptura de la tregua bilateral en vigor desde el 8 de abril. “Hubo algunos incidentes, no fue gran cosa, pero lo tuvimos bajo control; lo atajamos de raíz muy rápidamente, tal y como hace el mejor ejército del mundo”, expresó.
El presidente estadounidense añadió que algunas personas podrían argumentar que los iraníes fueron provocados levemente. “No obstante, algunas personas podrían argumentar que (los iraníes) fueron provocados levemente, dado que nosotros habíamos tomado una medida contundente por un motivo distinto. Así que, en cierto modo, estaban respondiendo en reciprocidad”, señaló Trump.
Se reporta que la semana pasada Trump dijo que tomaría una decisión final acerca del borrador iraní para un plan de paz, pero aparentemente envió el texto de vuelta a Teherán con enmiendas relativas principalmente al desmantelamiento del programa nuclear iraní.
A pesar de estos anuncios, persisten marcadas dudas sobre el impacto real de este posicionamiento en el desarrollo del conflicto armado de la región. Analistas destacan la falta de un mecanismo formal o tratado debidamente firmado que valide de manera jurídica las afirmaciones de Trump, mientras que las operaciones de combate y los intercambios de proyectiles continúan vigentes en diversos frentes estratégicos.
La postura expresada por la administración estadounidense genera escepticismo entre observadores internacionales. Por ello, las agencias de inteligencia mantienen el monitoreo de las instalaciones nucleares iraníes para constatar si las palabras de Trump derivan en acciones concretas verificables.