Ciudad De México, 28 de mayo de 2026.- El gobierno de Donald Trump habría instruido discretamente a fiscales federales en Miami para evitar avanzar en investigaciones penales contra Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela. Funcionarios actuales y anteriores confirmaron que los fiscales recibieron la orden de no proceder en su contra.
La instrucción de pausar el escrutinio buscaba no entorpecer los esfuerzos del gobierno de Trump para estabilizar Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. Como parte de este giro, Estados Unidos levantó sanciones contra Rodríguez y la reconoció como jefa de Estado del país sudamericano.
El gobierno de Trump busca abrir Venezuela a la inversión de Estados Unidos tras la salida de Maduro. El país posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo. Hasta ahora, no hay una prueba pública de que la presunta instrucción a fiscales haya sido un intercambio directo por acceso petrolero.
Trump elogió públicamente a Rodríguez, calificándola como una “persona estupenda” y diciendo que estaba haciendo “un gran trabajo”. Este respaldo contrasta con el historial previo de la funcionaria en registros estadounidenses.
El nombre de Delcy Rodríguez aparece desde hace años en registros de agencias policiales federales, según documentos de la DEA. Rodríguez estaba en el radar de autoridades estadounidenses al menos desde 2018 y su nombre figuró en investigaciones vinculadas con presunto narcotráfico, lavado de dinero y contrabando de oro.
A pesar de estos antecedentes y de que otros altos funcionarios venezolanos sí han enfrentado cargos, Delcy Rodríguez nunca ha sido acusada penalmente en Estados Unidos.