Ciudad De México, 22 de abril de 2026.- Petróleos Mexicanos (Pemex) reconoció su responsabilidad en el derrame de crudo que desde marzo contamina las costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas en el Golfo de México. Casi dos meses después del inicio del incidente, el director general de la empresa, Víctor Rodríguez Padilla, admitió el jueves 16 de abril que una fuga en un oleoducto que comunica la sonda de Cantarell con Dos Bocas fue una de las causantes principales del desastre ambiental.
En un comunicado, Rodríguez Padilla señaló que se trató de una “fuga de hidrocarburos en instalaciones de Petróleos Mexicanos, que había sido negada por las áreas operativas”. Como consecuencia de lo ocurrido, el directivo anunció que tres altos cargos han sido separados de sus funciones mientras se realiza una investigación interna: el subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental; el coordinador de Control Marino; y el líder de Derrames y Residuos.
De manera paralela, Pemex informó el jueves 16 de abril la instalación formal de la Comisión Consultiva del Petróleo. Este órgano de apoyo quedó establecido mediante un Acuerdo emitido el 18 de marzo de 2026 por el propio director general. La comisión tiene como objetivo contar con “espacios permanentes de análisis especializado que enriquezcan y contribuyan a la toma de buenas decisiones en un entorno energético global complejo”, según el comunicado oficial de la paraestatal.
El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas aceptó la invitación para asumir la Presidencia Honoraria de la nueva comisión. Esta decisión presidencial busca abordar los graves estragos ecológicos en el Golfo de México, así como la caída de la producción, los derrames y los datos falsos que han colocado a Pemex ante nuevas revisiones.
Medios especializados señalan que la empresa se ha convertido en un “dolor de cabeza para Palacio Nacional”, tras haber recibido billones de pesos en los gobiernos de la renovación sin extraer resultados contundentes. La constitución de esta comisión y el reconocimiento del derrame marcan un punto de inflexión frente a las pistas inventadas y los problemas operativos que enfrenta la compañía.