Kahramanmaras, 15 de abril de 2026.- Al menos cuatro personas murieron y veinte más resultaron heridas, cuatro en estado crítico, tras un tiroteo perpetrado por un alumno en el colegio Ayser Çalik, ubicado en la provincia de Kahramanmaras, Turquía. Las víctimas fatales incluyen a un profesor y a tres estudiantes de quinto curso, menores de entre 10 y 11 años.
El agresor, identificado como un estudiante de octavo curso, murió durante el incidente. Aunque algunas fuentes indican que el joven de aproximadamente 16 años se suicidó, el gobernador de la zona, Hasan Sildak, señaló que “aún no se sabe si se suicidó o se disparó accidentalmente”. Testigos relataron que el atacante entró en dos aulas distintas y disparó de forma continua, cambiando los cargadores sin detenerse. “No dijo nada. Simplemente, entró y empezó a disparar. Cuatro o cinco veces. Dos personas resultaron heridas, luego se dirigió al aula contigua. Nos tiramos al suelo, luego dos compañeros saltaron por la ventana”, declaró uno de los estudiantes heridos.
El alumno ingresó a la escuela armado con cinco pistolas y siete cargadores que pertenecían a su padre, un antiguo agente de Policía. Como primera medida tras los hechos, el progenitor ha sido detenido. Responsables del colegio indicaron que el estudiante había mostrado anteriormente “problemas psicológicos”.
Ante la gravedad del suceso, los ministros de Interior, Mustafa Çiftçi; Educación, Yusuf Tekin, y Sanidad, Kemal Memisoglu, viajaron a la zona. Asimismo, el Ministerio de Justicia ha encargado a varios fiscales jefe investigar el caso. El presidente Recep Tayyip Erdogan advirtió: “Quienes sean negligentes y culpables rendirán cuentas”.
Este episodio marca el segundo tiroteo en una escuela turca en apenas 48 horas. El martes, un adolescente abrió fuego en un liceo de Sanliurfa, en el sudeste del país, hiriendo a 16 personas antes de suicidarse.