La Muralla, 13 de abril de 2026.- El atropellamiento de dos pumas hembras ocurrió en la carretera 57, específicamente en el tramo de La Muralla, marcando los primeros casos documentados de este tipo en muchos años, según informó Daniel González, director de Vida Silvestre de la Secretaría del Medio Ambiente del Estado de Coahuila.
El funcionario atribuyó los hechos a la confluencia de dos factores principales: el incremento del tráfico vehicular debido al periodo vacacional y el comportamiento natural de la especie durante su época de celo. Durante este periodo, los pumas suelen desplazarse con mayor frecuencia y descuido, lo que incrementa el riesgo de accidentes en las carreteras, situación que se agrava por el exceso de velocidad y la falta de precaución por parte de los conductores.
Anteriormente ya se habían colocado señalamientos preventivos en zonas identificadas con presencia de fauna silvestre, particularmente de oso negro, debido a incidentes registrados en años previos. Ante estos recientes casos, se contempla la renovación de la señalización y la instalación de nuevos avisos para alertar a los automovilistas sobre el cruce de animales.
A pesar del lamentable suceso, la presencia de estos ejemplares representa una señal positiva en términos ambientales. La reaparición de grandes felinos en la región refleja un proceso de recuperación de la fauna silvestre, derivado de acciones de conservación impulsadas en las últimas décadas. En Coahuila se han establecido más de mil unidades de manejo para la conservación de la vida silvestre (UMAs), las cuales operan en ranchos registrados donde se protege, monitorea y preserva la biodiversidad, permitiendo mejorar las condiciones de hábitat para diversas especies, incluyendo depredadores como el puma.
Actualmente no existe un censo exacto sobre la población de pumas en el estado de Coahuila, por lo que no es posible determinar con precisión el número de ejemplares, aunque la tendencia apunta a una recuperación gradual de la especie en distintas regiones. En relación con los ejemplares fallecidos, se siguió un protocolo federal establecido para este tipo de casos, notificando a la autoridad correspondiente, levantando un acta circunstanciada y procesando los cuerpos según el protocolo.