Ciudad De México, 12 de abril de 2026.- Una nueva manada de lobo mexicano, compuesta por madre, padre y dos crías machos de ocho meses de edad, fue reintroducida exitosamente en la Sierra Madre Occidental, en Durango. La liberación de la nueva familia de lobo mexicano es un esfuerzo más de México y Estados Unidos para la conservación de esta especie en peligro de extinción y restablecer su población en vida silvestre.
La manada llegó a territorio mexicano proveniente de Estados Unidos el 25 de marzo. Previamente, el 13 de marzo se realizó un primer traslado de cuatro ejemplares al nuevo sitio de reintroducción en la comunidad forestal El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, en Santa Catarina de Tepehuanes, Durango. La familia de lobo mexicano será monitoreada mediante radiocollares satelitales.
La recuperación del lobo mexicano es resultado de un esfuerzo binacional de largo plazo entre México y Estados Unidos, iniciado en 1970. Los Centros de Conservación de la Vida Silvestre de la Ciudad de México han contribuido activamente desde 1978 al Programa de Conservación Binacional de Lobo Mexicano con el nacimiento de 194 crías. En 2019, se logró reclasificar y alejar al lobo mexicano de la extinción, pasando de la categoría ‘probablemente extintos en vida silvestre’ a ‘en peligro de extinción’.
En paralelo, el Museo del Desierto (MUDE) trabaja en la región. El 03 de abril, el MUDE celebra el cumpleaños de Camila y Capi, dos osos que llegaron tras incendios hace 15 años en el sureste de Coahuila. Entre 2022 y 2023, el MUDE rescató 35 ejemplares y más de 28 animales fueron regresados a vida silvestre.
Fernando Toledo, relacionado con el museo, detalló los desafíos enfrentados: “Animales atropellados, animales que han sido mordidos por perros, animales incluso con impacto de arma de fuego. Eso dio pie a crecer en instalaciones, instalaciones de cuarentena más grandes, en crecer el área de la clínica veterinaria, pensada sobre todo en el oso negro, que es de los animales que más han llegado al museo”. Sobre los resultados, señaló: “Ha sido una aventura, ha sido un reto, pero creo que lo hemos hecho bien, el número de ejemplares que se rescataron entre el 2022 y 2023 que fueron 35, es un número muy alto y más de 28 animales son regresados a vida silvestre, entonces eso habla de que algo estamos haciendo bien”.
El nuevo proyecto en mente del Museo del Desierto (MUDE) es un Centro de Reintegración para especies como el oso negro, el lobo mexicano y coyotes. Toledo explicó: “Eso es algo que empezamos a pensar desde el año pasado ya más formal, hacer como un centro de reintegración para osos negros, y solo para oso negro, para lobo mexicano, para coyotes, o sea, para varias especies que llegan, que por un lado, les comentaba hace rato, se hace el manejo físico, los veterinarios curan al animal, hacen ortopedias, todo lo que se tenga que hacer, pero de ahí necesita haber un manejo conductual”.
A nivel regional, la iniciativa Conserva Aves es un esfuerzo transformador que canaliza becas, normalmente de unos $125,000 dólares, a comunidades y organizaciones locales para proyectos que protegen aves y crean medios de vida sostenibles. Desde 2021, Conserva Aves ha ayudado a crear, ampliar o apoyar más de 180 áreas protegidas gestionadas por 200 socios en nueve países. Más de 1,800 especies de aves se benefician de la protección de sus hábitat gracias a Conserva Aves, incluidas 82 especies en peligro crítico, en peligro o vulnerables, y 51 mil personas se benefician con programas de formación, medios de vida sostenibles y el fortalecimiento de la gobernanza local.
Sobre la urgencia de estos ejercicios, Jorge Velásquez comentó: “Una persona que trabajaba en el Ministerio de Medio Ambiente de Colombia me dijo, ‘Chévere el ejercicio científico. Pero sí sabes que eso no va a suceder, ¿cierto?'”. Velásquez añadió: “No tenemos tanto tiempo”. Pese a los desafíos, indicó: “Ha sido una de las experiencias que más me han llenado en mi vida profesional”.