Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- Integrantes del Refugio Franciscano marcharán de manera pacífica el próximo domingo para denunciar que han pasado 3 meses de la intervención del Gobierno de la Ciudad de México en el albergue de Cuajimalpa de Morelos.
En la intervención del 7 de enero de 2026, el Gobierno de la Ciudad de México sacó a más de mil perros y gatos del Refugio Franciscano. Los integrantes del refugio enviaron una carta a la presidenta Claudia Sheinbaum, la mandataria capitalina Clara Brugada y el secretario de Gobierno local César Cravioto.
En la carta, los integrantes del refugio expusieron seis puntos, entre los cuales destacaron la devolución de los seres sintientes, pago de una indemnización por los daños y un traslado a otro albergue de Texcoco. Como parte de la reparación integral de los daños, el Gobierno de la Ciudad de México deberá pagar la habilitación del predio de Texcoco, propiedad del Refugio 3 mediante donación.
La institución señaló al Gobierno capitalino de cumplir integralmente con las obligaciones de informar y rendir cuentas sobre la identificación del número de caninos y felinos, su estado y condiciones de salud con prueba de vida, así como número real de fallecimientos y razones de los fallecimientos. En la misiva señalaron que las autoridades capitalinas son las responsables de cientos de muertes, lesiones, traumas prolongados y maltrato al que han sometido a los seres sintientes del Refugio Franciscano.
En la Ciudad de México, los animales son reconocidos como seres sintientes, con derecho a bienestar, trato digno y una vida libre de maltrato, pero la violencia hacia los animales sigue ocurriendo desde los hogares y vecindarios. A pesar de contar con un marco legal para protegerlos, su aplicación sigue siendo limitada.
El asesinato de la perrita Moni en Coyoacán evidencia la gravedad del problema y la falta de consecuencias efectivas, pues la agresora, Flor N, de 77 años, quedó en libertad. Jimena Noguera, vocera de Animal Heroes en la capital, explicó que el maltrato no sólo es golpear o encadenar a un perro, también incluye falta de cuidados básicos como alimentación, agua o refugio.
Jimena Noguera lamentó que, incluso en casos graves, las sanciones sean mínimas o inexistentes. “Sabemos de múltiples casos donde no hubo castigo por temas de edad, pero también hay muchos otros en los que se pide servicio social o entrega de croquetas como reparación del daño. Es un chiste”, dijo.
Arturo ‘El Comandante’ Hernández, activista y fundador de Los Supercívicos, indicó que el maltrato animal es una de las principales causas de conflicto entre vecinos. José Arturo Martínez, de la Red de Profesionales en Administración de Condominios, señaló que en temas relacionados con mascotas, han visto casos que terminan en agresiones físicas, daños materiales e incluso la muerte.