Ciudad De México, 30 de marzo de 2026.- Autoridades federales aceptaron que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) realice los estudios genéticos de una bolsa con restos óseos hallada en la funeraria El Ángel, ubicada en la carretera federal México-Acapulco. La diligencia en el crematorio se llevó a cabo el sábado 21 de marzo de 2026, donde se encontró un recipiente con la leyenda ‘2014’, mientras que en el sitio había otros restos con fechas de 2024, 2023 y 2025.
Isidorio Vicario, abogado de las familias, confirmó: “Lo que dijeron las autoridades es que sí se van a coordinar con el equipo argentino para realizar los trabajos correspondientes”. Sin embargo, Mario González, padre del normalista César Manuel, expresó cautela: “No les vamos a creer (a las autoridades) hasta que esté avalado por el EAAF; cualquier cosa y todo fragmento que sea recogido de ese predio tiene que ser analizado”.
Paralelamente al avance en las pruebas forenses, los padres y madres de los normalistas presentan una división en cuanto a la estrategia a seguir. Un grupo mayoritario, integrado por más de veinte personas, quiere mantener las marchas en la Ciudad de México cada mes. En contraste, un grupo minoritario de quince integrantes prefiere seguir la ruta legal y evitar el traslado mensual a la capital.
Felipe de la Cruz, vocero del grupo minoritario, explicó su postura: “Los abogados los obligan a que vayan a las marchas, que estén en las actividades. Nosotros decidimos tener otra dinámica, evitando el esfuerzo de los padres para que se trasladen a la Ciudad de México cada mes, con todas las enfermedades que cargan”. Este sector añadió que optan por “proponer líneas de investigación para que, a través de la Fiscalía General, sean llamados a declarar otros involucrados que sabemos no han sido molestados”.
La fractura entre los grupos se profundizó tras revelarse que el grupo minoritario no fue notificado de la diligencia ministerial realizada en la funeraria. Felipe de la Cruz denunció: “El gobierno nos discrimina al no notificarnos por ser menos que los demás compañeros. Exigimos trato igual, porque somos víctimas del mismo hecho” y pidió que “la presidenta de la República que tome cartas en esta cuestión”.
En otro frente, Emiliano Navarrete, padre de José Ángel, insistió en que el Ejército dé cumplimiento a una sentencia de un juez federal que ordena entregar 853 folios militares sobre el caso. Mientras tanto, los padres siguen a la espera de que el gobierno federal confirme una nueva reunión con la Presidenta.