Mónaco, 29 de marzo de 2026.- El papa León XIV llegó este sábado en helicóptero al principado de Mónaco, donde permaneció apenas nueve horas en lo que constituye su primera visita a un país europeo. La llegada del pontífice marcó el inicio de su segundo viaje apostólico internacional, siendo recibido directamente por el príncipe Alberto II y la princesa Charlène, quien vestía de blanco para la ocasión.
De acuerdo con reportes sobre el evento, la recepción incluyó salvas y el sonido de las campanas de las iglesias locales. A la ceremonia de bienvenida asistieron diversos familiares de la familia real monegasca, entre ellos Pierre Casiraghi, su esposa Beatrice Borromeo, Louis Ducruet, su cónyuge Marie Chevallier y Camille Gottlieb, quienes esperaron la llegada del Papa en el Palacio del Príncipe.
Durante su breve estancia, la agenda del pontífice contempló una visita de cortesía al príncipe Alberto II y su familia, así como un discurso dirigido a las autoridades. Asimismo, se programó un encuentro con la comunidad católica en la Catedral de la Inmaculada Concepción y una reunión con jóvenes en la plaza frente a la Iglesia de Sainte-Dévote.
La jornada concluyó con una misa celebrada en el Estadio Luis II. Este desplazamiento representa un hito histórico para el pequeño estado, dado que no se tenía registro de la presencia de un papa en el territorio desde que Pablo III pasó por la zona en 1538, de regreso del Congreso de Niza.
El viaje se lleva a cabo en un contexto donde el catolicismo es la religión de Estado en Mónaco. La visita del líder de la Iglesia Católica cierra una agenda intensiva de pocas horas que reunió a la jerarquía religiosa con la casa principesca y los fieles del principado.