Por Redacción
Seúl, 21 de marzo de 2026.- La banda surcoreana BTS realizó su regreso oficial a los escenarios este sábado en la plaza Gwanghwamun de Seúl, marcando el fin de una pausa de casi cuatro años dedicada al cumplimiento del servicio militar obligatorio. El evento, que dio inicio a las 20:00 horas locales, sirvió como presentación de su nuevo álbum titulado ‘ARIRANG’, el cual alcanzó ventas de 3.98 millones de copias en su primer día de lanzamiento según datos de Big Hit Music y Hanteo Chart.
La convocatoria del concierto generó una masiva asistencia de seguidores. Mientras que reportes indican que 22,000 personas ocuparon el recinto principal de la plaza, estimaciones que incluyen los alrededores elevan la cifra total de asistentes a entre 200,000 y 260,000 espectadores. La agrupación, integrada por RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jungkook, combinó en su actuación elementos de la tradición cultural coreana con su estilo característico de K-pop.
La magnitud del evento trascendió las fronteras físicas gracias a una transmisión en vivo distribuida por la plataforma Netflix, la cual llevó el concierto a 190 países. Se estima que la señal fue seguida por 50 millones de televidentes a nivel global, consolidando el retorno del grupo como un fenómeno de audiencia internacional.
El nuevo material discográfico, cuyo nombre hace referencia a una canción folclórica coreana, ha sido descrito por el especialista Jeff Benjamin, de la revista Billboard, como una obra que “parece una carta de amor a su país natal”. Este enfoque refleja la identidad coreana que el grupo busca proyectar tras su periodo de ausencia.
Maggie Kang, directora de cine asociada al proyecto, compartió detalles sobre su experiencia en la producción del evento, aunque las cifras exactas de asistencia varían entre las fuentes consultadas. A pesar de las discrepancias numéricas, todos los reportes confirman la capacidad de convocatoria masiva del grupo tras su reincorporación a la industria musical.
Este regreso marca un hito en la trayectoria de BTS, quienes retoman su actividad artística tras haber cumplido con la obligación militar requerida por la legislación de Corea del Sur. La presentación en Seúl establece el punto de partida para la nueva etapa musical de la banda, respaldada por cifras récord de ventas y una presencia digital sin precedentes.