Por Redacción
Cancún, 21 de marzo de 2026.- Durante la 89 Convención Bancaria celebrada en este destino turístico, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, propuso a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, establecer una alianza energética entre las petroleras estatales Petrobras y Pemex. La iniciativa busca fortalecer la cooperación bilateral en el sector, incluyendo una propuesta de exploración conjunta a dos mil 500 metros de profundidad, mientras paralelamente se discutieron los desafíos de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
En el marco del evento, que contó con la presencia del exprimer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y donde se abordó la situación económica regional, Sheinbaum Pardo destacó la importancia de mantener la estructura trilateral del acuerdo comercial. La mandataria mexicana recordó que durante la renegociación de 2018, Estados Unidos intentó aislar a Canadá, pero México optó por defender un pacto de tres naciones, postura que busca reiterar ante la posible entrada de una nueva administración estadounidense encabeza por Donald Trump.
Trudeau, por su parte, intervino en la conferencia para subrayar la relevancia de la unidad entre los socios del T-MEC frente a las presiones externas. Aunque no se detallaron cifras específicas sobre el impacto económico inmediato de la propuesta brasileña, la coincidencia de los líderes en Cancún marca un punto de partida para las discusiones sobre la seguridad energética y comercial de América Latina y Norteamérica.
La propuesta de Lula da Silva implica un acercamiento estratégico entre las dos mayores economías de Latinoamérica. Magda Chambriard, asociada a los intereses de Petrobras, estuvo presente en los círculos de discusión, aunque no se ha emitido aún una respuesta oficial detallada por parte del gobierno mexicano sobre los términos técnicos de la exploración en aguas profundas sugerida por el mandatario brasileño.
Existen discrepancias en la información pública respecto a los próximos pasos diplomáticos. Mientras algunas fuentes indican que la presidenta Sheinbaum realizaría una visita a Brasil entre junio y julio para concretar acuerdos, otras menciones apuntan al mes de mayo como la fecha tentativa, sin que hasta el momento se haya confirmado el itinerario definitivo ni la agenda específica de la gira presidencial.
La revisión del T-MEC, programada para este periodo, genera expectativa sobre la posición que tomará el gobierno de Donald Trump respecto a las reglas de origen y otros capítulos sensibles para la industria mexicana. La administración de Sheinbaum ha enfatizado la necesidad de fortalecer dichas reglas, aunque se carece de una declaración oficial de la Casa Blanca que confirme su postura ante las solicitudes mexicanas planteadas en este foro bancario.
Los encuentros en Cancún dejan abierta la puerta a futuras negociaciones tanto en el bloque norteamericano como en el eje sur continental. La concreción de la alianza entre Pemex y Petrobras, así como la definición de la fecha de la visita presidencial a Brasilia, serán los indicadores clave para medir el avance de estas diplomacias energéticas y comerciales en los próximos meses.